- esta habitación es solo para mi. estas seguro? no te habrás equivocado?
- esta es tu habitación. tuya y solo tuya, disfruta de ella. luego si quieres puedes dar un paseo por el castillo.
- vale, gracias.
Nopea se va y deja a Andi sola en esa inmensa habitación con cara de asombro, pero en su interior Andi no puede dejar de pensar en aquel misterioso chaval, y en las palabras de Nopea que decían que no era un simple chaval. despues de inspeccionar todos los recovecos de la habitación se decide a echar un vistazo por el castillo. Sale de su habitación y comienza a caminar por pasillos, como sabe que el castillo es tan grande se decide a empezar a verlo por la planta mas baja, por lo que comienza a bajar escaleras hasta llegar a lo mas bajo. Cuando llega abajo de todo, ve un cartel que dice: "prohibido el paso a todos los que no estén autorizados".
Como siempre ha sido muy curiosa, no deja escapar esa oportunidad, y no hace caso del letrero, comienza a andar por el pasillo, y al final de este se encuentra con mas escaleras. Comienza a bajar por ellas, mientras imagina que es lo que se encontrará abajo, unas mazmorras, mas pasillos, quizás algo que no quieren que ella descubra. lega al piso de abajo y encuentra un pasillo, se empieza a cansar de tantos laberintos. llega al final del pasillo y gira a la derecha.
Se queda asombrada al ver que no iba tan desencaminada con lo que ella pensaba que habría ahí abajo, mazmorras, como las de las películas sobre la edad media. comienza a andar por el pasillo donde están las mazmorras, un recuerdo llega a su mente, tiene la sensación de haber estado ya ahí, y entonces se da cuenta de que en esas mazmorras estuvo ella cuando llego al castillo. un escalofrío recorre su cuerpo, decide dar media vuelta e irse antes de que se meta en líos, cuando escucha una voz que la llama. Se queda paralizada por el miedo, en su cabeza comienza a pensar en las represalias que tomaran contra ella por haberse metido en donde no debía. comienza a girar la cabeza lentamente, y se da cuenta de que la voz que la llama viene de una de las celdas, se dirige con miedo hacia ella, y descubre tirado en el suelo ,con varias heridas en la espalda hechas como con alguna especie de látigo con cuchillas, al misterioso chico que había visto durante su clase y en el que no había dejado de pensar.








